Los judíos de Hollywood contra "El discurso del Rey"

25 de Enero de 2011

 

Un correo electrónico enviado a periodistas y miembros de la academia acusa a la película de «enjuagar la historia» y califica a Jorge VI de pro nazi por boicotear la huída de judíos a Israel

 EMILI J. BLASCO / LONDRES

Día 18/01/2011 - 14.17h
 
Una supuesa actuación del rey inglés Jorge VI para impedir la emigración de judíos a Palestina justo antes de la Segunda Guerra Mundial ha sido aireada por una campaña anónima entre los miembros de la Academia de Hollywood. Un correo electrónico enviado a periodistas y personas con derecho a voto en la concesión de los Oscar acusa a la película “El discurso del rey” de querer “enjuagar la historia” y califica al rey inglés Jorge VI de pro nazi por boicotear la huída de judíos a Israel, un territorio que entonces era protectorado británico.
La campaña no ha impedido que Colin Firth, que en el filme encarna al padre de Isabel II, haya triunfado en los Globos de Oro con una estatuilla al mejor actor y está por ver que merme las posiblidades de la película en los Oscar, cuyas nominaciones serán anunciadas dentro de una semana. Pero dado el peso de los judíos en la Academia de Hollywood, no cabe descartar algún tipo de reacción.
La simpatía nazi del monarca tartamudo
El correo anónimo, al que se refirió el diario británico “The Times” este domingo, incluye un texto procedente de “New York Magazine” firmado por una persona judía que asegura sentirse “moralmente obligada a hacer notar que el filme encubre el pasado de simpatía nazi del monarca tartamudo, el mismo que cuando hay que trabajar activamente para prevenir la huída de judíos de la Alemania nazi se comunica elocuentemente”.
El correo remite también a un artículo publicado por “The Guardian” en 2002, tras morir la viuda de Jorge VI, en el que este diario inglés titulaba: “Diputados quieren la rápida entrega de los documentos de la Reina Madre”. En ese texto se indicaba que “en la primavera de 1939 Jorge VI instruyó a su secretario personal para que escribiera al ministro de Exteriores, Lord Halifax. Habiéndose enterado de que 'refugiados judíos de diferentes países estaban llegando subrepticiamente a Palestina', el rey estaba 'contento de pensar que se tomaban las medidas adecuadas para prevenir que esas personas dejaran su país de origen'. La oficina de Halifax telegrafió al embajador de Berlín pidiéndole que animara al Gobierno alemán a 'comprobar la emigración no autorizada' de judíos.
Hasta la fecha, había sido Eduardo VIII, el hermano de Jorge VI que abdicó tras casi un año en el trono, el que se había llevado siempre la etiqueta de pro nazi por su simpatías hacia Hitler. En cualquier caso, elmalestar oficial británico por la inmigración de judíos hacia Tierra Santa era una política de Estado, pues al término de la Segunda Guerra Mundial los servicios secretos del MI6 hundieron un barco en Italia que debía llevar refugiados al naciente Estado judío.