El fenómeno Al Jazeera

17 de Junio de 2011

 

Cuando lo transgresor en las nuevas formas de expresión, tiene lugar en Internet el viejo aparato televisivo to-davía depara algunas sorpresas. Lo demuestra el revuelo que, desde su nacimiento en 1996, genera la cadena de televisión árabe Al Jazeera.
Según quien la mire, esta cadena ha sabido ser desde “pro islamista radical” hasta “pro israelí”. Sin dudas, más allá de sus contradicciones, la emisora financiada por el emirato de Qatar revolucionó y cambió el rígido y censor sistema de medios árabes.

 Más cerca en el tiempo, la señal se convirtió en un singular caldo de cultivo para las rebeliones que convulsionaron los regímenes políticos autoritarios del Norte de África y Oriente Medio.
Al Jazeera es un fenómeno de difícil definición. Pero nunca pasó desapercibida. Buena parte del grueso de la población estadounidense la considera vocera -o más aún, parte- de Al Qaeda. El canal fue el primero en difundir un video de Osama Bin Laden posterior al 11 de setiembre de 2001. El fallecido líder terrorista, enemigo número uno de Estados Unidos, eligió a la emisora como intermediaria, con una audiencia masiva. 
Sin embargo, la jefa del Departamento de Estado, Hillary Clinton, le rindió una especie de tributo al canal. Dijo que la cadena está ganando “la guerra de la información” y que, si alguien quería saber acerca de lo que “realmente” ocurre en el mundo árabe, debe informarse con Al Jazeera.   
Por paradójico que parezca, la señal a su modo disputó el relato oficial de la diplomacia estadounidense en la región y ofreció una mirada árabe sobre los acontecimientos del mundo. Fue un éxito. 

MADE IN ARGENTINA
Consolidada en su territorio, la cadena procura, desde 2006, seducir a un público global. Ese año, comenzó enfocándose en aquella audiencia que, diseminada por el mundo, habla inglés. Por otra parte, el proyecto de lanzarse también en castellano no está, de ningún modo, fuera de los planes. Ni tampoco de las posibilidades monetarias. 
En 2007, Al Jazeera English TV desembarcó en América Latina con el objetivo de producir noticias e investigaciones desde nuestra región. En Buenos Aires se ubicó la segunda corresponsalía de toda América, la primera está en Washington. En nuestro país, la señal se transmite en el servicio digital de Cablevisión. Entrevistados por Debate, dos corresponsales en la Argentina de la señal de Al Jazeera en inglés cuentan cómo es trabajar para la señal qatarí y ayudan a adentrarse un poco por el mundo de la señal. 
¿Qué es lo que más le interesa a la emisora de la Argentina y de América Latina? “Todo”, afirma Teresa Bo (hija del célebre Víctor Bo), especializada en Oriente Medio, que conoce de cerca los países de esa región luego de haber vivido allí y haber cubierto varios de los innumerables conflictos que afectaron la zona. “Interesa mucho la cuestión económica de la Argentina, la recuperación luego de la crisis de 2001. La gente se acuerda de eso. Hacemos por lo general reportajes de temas sociales, hasta hoy hemos hecho investigaciones sobre indígenas, pobreza, medio ambiente, el agua y por supuesto cuestiones de política partidaria, sindicatos, etcétera. El año pasado estuve varios meses en Colombia porque hicimos un documental sobre las organizaciones paramilitares. En general, la región interesa mucho también por el crecimiento y el peso mundial que adquirió en la última década”.
Mauro Craig es norteamericano y, por trabajo, vivió en Perú y Guatemala. Pero, además, tiene experiencia cubriendo la totalidad del Cono Sur para la agencia de noticias Associated Press. “Sí, sorprende entre la gente que entrevistamos cuando decimos que somos de un canal árabe, además después transmitimos en inglés. La mayoría de las veces nosotros proponemos los temas y es muy raro que nos digan que no desde Qatar o desde las sedes de Washington o Londres. La emisora se propone como aquella que le da voz a los que no tienen voz. Por lo que interesa mucho cualquier tema que tenga como núcleo algún conflicto social y dar la perspectiva de los afectados. Hay que tener en cuenta que nuestros materiales pueden ser vistos por un espectador ubicado en Malasia o Suecia. Por ejemplo, hace poco cubrimos las protestas estudiantiles en Chile, pensamos que puede interesarle a un estudiante de un país lejano”, dice el periodista.  
Según argumentan los dos corresponsales, el desafío de Al Jazeera en inglés consiste en brindar una mirada más local y plural de la aportada por las grandes cadenas como la CNN y la BBC. Para Bo, “el objetivo fue empezar a transmitir noticias desde el punto de vista del eje Sur-Sur, es decir de lo que nos importa a los países en vías de desarrollo, alejado de la mirada única de las grandes potencias. Por lo general, la BBC o la CNN cubren las noticias cuando les concierne a sus países de origen. Nosotros nos destacamos por nuestra cobertura en África, en Asia. Y no sólo de aquellas noticias de resonancia mundial, aunque por supuesto tampoco las dejamos de lado. En ese sentido, no sería muy desacertado considerar a Al Jazeera un poco revolucionaria por ser una cadena donde se hacen muchos reportajes sociales, donde se llega a lugares que ningún otro medio llega, como ocurrió en las últimas rebeliones de los países árabes”. 
Si de adquirir una voz propia frente a las cadenas anglosajonas se trata, el propósito se parece bastante al de la cadena de televisión latinoamericana y con sede en Caracas, Telesur. Ambas emisoras tienen firmados acuerdos para intercambiar contenidos y capacitación de personal. Ante la pregunta acerca de cuál es la mirada que traza la cadena Al Jazeera sobre la región, Craig asegura que “hay un interés desde afuera acerca del modo en que se configura ideológicamente América Latina, como es el caso de los países del ALBA. Pero se trata de no emitir juicios y abrir un espacio para los distintos puntos de vista. Evitamos entrar en la lógica de si, por ejemplo, el presidente de Venezuela Hugo Chávez es un dictador o un demócrata”. 

EL FACTOR AL JAZEERA
Cuando comenzaron las revueltas que sacudieron el mundo árabe, la cadena adquirió una importancia singular. Hoy, varios de sus periodistas están presos. En términos generales, trató favorablemente los levantamientos, lo cual fogoneó la salida de los manifestantes a las calles. Craig y Bo cuentan cómo el canal ha sido bloqueado en diversos países árabes antes, durante y después de las protestas. Aunque, los mismos periodistas o los telespectadores se las arreglaron para -vía Internet o el manejo de la señal satelital- hacer llegar la señal al público. “Creo que Al Jazeera juega permanentemente al límite. En particular  en Libia y Yemen. También ocurrió en Egipto. La cobertura hizo que cambiara la percepción que todavía tenía sobre el canal mucha gente, por una errónea lectura de que está vinculado con el fundamentalismo islámico. Y lo cierto es que si Bin Laden hubiera sido norteamericano habría enviado esos videos a la Fox, es decir, los enviaría al canal más fuerte”, subraya Bo. 
En este sentido, Craig recuerda cómo a partir de 2001 el canal se convirtió en una alternativa a la hora de informar sobre lo que ocurría durante la invasión estadounidense en Afganistán y luego en Irak. Desde ese momento, el canal se convirtió en un enemigo para George W. Bush. El periodista, además, desmiente que, en su momento, se hayan transmitido -como se dijo- decapitaciones de norteamericanos en manos de terroristas afganos. Y Bo afirma que lo que seguro afectó a Bush es que por aquel entonces la cadena mostrase las imágenes cruentas de la guerra, como la muerte de civiles. Asimismo, Craig explica que “Estados Unidos comenzó a relacionarse de otra manera con el canal a partir de la llegada de Barack Obama. Su gobierno decidió hablar activamente con Al Jazeera en lugar de ignorarla. Hoy, los voceros del gobierno salen en el canal. Al igual que lo que ocurrió con las autoridades israelíes, quienes por primera vez fueron entrevistadas por un canal satelital árabe”.   
Según grafican los expertos, la cadena Al Jazeera vino a cuestionar la visión de varios de los medios de peso dirigidos al público de todos los países árabes, cuya línea editorial podría calificarse como de “neoliberal proestadounidense”. Los mismos que serían naturalmente  favorables a la alianza con Occidente, que construyen, como dice el politólogo Mohammed El Oifi, “un mundo árabe imaginario”.
Según Bo y Craig, Al Jazeera es hoy uno de los canales más importantes de la región debido a que, en su momento, reflejó una opinión pública árabe mayoritaria. Por caso, aquella que se expresó en desacuerdo con las intervenciones militares de Estados Unidos en la región. 
Con todo, en tiempos de revolución digital, nada queda afuera del mundo de Internet. La influencia de la señal se ve multiplicada gracias a la articulación con las bondades de la red, en sintonía con la mayoritaria población juvenil de los países árabes. Hoy, Al Jazzera es el canal de noticias más visto en YouTube y para quienes no acceden a los servicios exclusivos del cable se puede ver online y en directo.

Por Cecilia Escudero

Revista Debate

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