Silencio alrededor de Irán

26 de Julio de 2010

 

“Los países árabes callan su temor sobre el peligro nuclear que amenaza Irán en la región”, asegura Eyal Ziser, director del Centro de Estudios sobre Medio Oriente de la Universidad de Tel Aviv, en una nota a la Centro de Información y Documentación de Israel para América Latina (CIDIPAL). “Los países moderados (Egipto, Arabia Saudita, Jordania y los países del Golfo) son débiles. Temen que si ocurre algo, Irán los atacará. Por lo tanto, les resulta más cómodo que otro países hagan el trabajo por ellos. Y por ahora, ese trabajo lo realiza Israel y Estados Unidos”, agrega el académico.

Hace dos años, un asesor del gobierno de Kuwait sorprendió al decir que, si Irán desarrollaba una bomba nuclear, los países del Golfo pedirían protección a Israel y Estados Unidos. "No rechazo la idea que Israel nos otorgue un paraguas atómico", dijo. Días  después, Al Faraj, quien se desempeña a cargo del Centro de Estudios Estratégicos de Kuwait y se expresa desde la propia voz del gobierno, añadió "La eliminación del poder nuclear iraní debe representar un interés de los países del Golfo" y, en relación a un posible ataque israelí en Irán: "A decir verdad, Israel alcanzará un logro estratégico enorme para los países del Golfo".

 

Sí! No sólo Israel se manifiesta preocupada por el poder nuclear iraní. Además de Israel y la mayor parte de países del mundo occidental, también amplia parte del mundo árabe sigue con temor y amenaza los miles de centrífugas que circulan por las plantas nucleares, a lo largo y ancho de la República Islámica. No es un secreto que, en principio,  los países del Golfo están temerosos. Su cercanía geográfica con Irán y las aspiraciones claras, por parte de Irán, por controlar el Golfo Pérsico (Irán lo considera persa, mientras los países del Golfo lo consideran árabe), provocó, a la mayoría de los países, estar alertas del reactor nuclear iraní. Se definió a   la planta nuclear iraní como "La mayor amenaza de la región".  Por el contrario, otros países del Golfo, como Qatar, considerada en los últimos años la nueva aliada de Irán  se niega a alinearse con el resto de los atemorizados países del Golfo y continúa haciendo declaraciones hipócritas sobre el derecho de Irán a la energía atómica para fines civiles. Sin embargo, a pesar de la posición de Qatar, es posible afirmar que, en los últimos meses, en particular a partir del temor por la política blanda del Presidente Barak Obama hacia Irán, más y más países árabes expresan su preocupación por la planta nuclear. Las palabras del dirigente de Kuwait expresan el nuevo estado de ánimo , en especial en los países que componen el Golfo Pérsico, según el cual, se debe colaborar con Israel para evitar el peligro iraní.

 

"Los países del Golfo se encuentran temerosos y asombrados ante la posibilidad que Irán acumule armas nucleares ya que son concientes que serán su primera víctima", explica el Profesor Eyal Ziser, Director del Centro Moshe Dayan de Estudios de Medio Oriente en la Universidad de Tel Aviv. "A los países del Golfo, atemorizados por el reactor nuclear iraní, es posible agregar a Jordania y Egipto. Es decir, se trata de todos los países árabes moderados y pro-occidentales,  que se encuentran como primer plato de apetencia iraní o que mantienen concepciones de  mundo que irritan a Irán".  Lo que resulta claro es que si mantiene su armamento nuclear, Irán se convertirá en  un líder todopoderoso del mundo islámico y Medio Oriente.

 

"El temor de los países del Golfo no es por el uso del reactor iraní sino por lo que ello le permite", afirma el Profesor Ziser. "Irán no se apurará en usar la armas nucleares contra alguien, porque eso no tiene lógica. Si lo usa contra los países del Golfo, las influencias del reactor volverán en su contra y la dañarán. El verdadero temor reside en que el armamento nuclear le brinde a Irán inmunidad, sensación de poder y seguridad y, entonces, podrá ser más peligrosa y hacer cosas que no se anima a hacer en el presente. Podrá, por ejemplo, penetrar con mayor vigor en los países del Golfo y profundizar su implicancia en la región a través de Hezbollah en Líbano y Hamas en la Franja. Esos son los  mayores riesgos".  Existe un temor adicional y es que el armamento nuclear iraní desate una carrera armamentística, conducida por Egipto y Arabia Saudita, países árabes centrales en Medio Oriente. "Existe gran temor que, algunos países árabes, digan que a la luz de los preocupantes acontecimientos en la región y en presencia de la adquisición de armas nucleares por parte del régimen de Irán, también las necesiten", dice el Profesor Ziser.

 

"En una región tan sensible como la nuestra, no es recomendable que armas nucleares circulen demasiado. Es difícil prever en qué manos caerán al final. El Presidente egipcio, Mubarak, estuvo enfermo, lo que despertó especulaciones alrededor del despertar de un nuevo régimen en el país. Es imposible determinar qué ocurriría si caerían armas nucleares en manos de un régimen así".  Si, hasta hoy, los países árabes temieron expresar su oposición pública al poder nuclear iraní por temor a que los esfuerzos norteamericanos fracasen y se coloquen,  a sí mismos,  como enemigos del régimen nuclear iraní, profundizando  la confrontación en Medio Oriente entre el cuerpo moderado (Egipto, Arabia Saudita, Jordania y los países del Golfo) y el cuerpo radical (Irán, Siria), se escuchan más y más voces en los países árabes, que piden a Irán frenar su proyecto nuclear. Esas voces no son muchas. Se expresan, en su mayor parte, por personalidades árabes, de poco prestigio, o periodistas y no alcanzan a conformar un frente único árabe contra el reactor. "Esos países son débiles. Temen que si ocurre algo, Irán las atacará. Por tanto, les resulta más cómodo que otros países hagan el trabajo por ellos. Y, por ahora, quien hace el trabajo por ellos, es Israel y Estados Unidos", agrega Ziser 

 

 

 

CIDIPAL

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